
La noche del miércoles pasado, el Palacio de los Deportes sumó una anédota más a su nutrido cúmulo de recuerdos colectivos. La esperada presentación de la banda canadiense superó las expectativas de las cerca de 10000 personas que abarrotaron el recinto y terminaron corearon cada uno de los 18 temas que un animado Win Butler y su esposa Régine Chassagne cantaron con una emoción sincera y auténtica.



