
Hace dos años dos legendarios diseñadores de fundas de discos, Peter Saville y Sir Peter Blake, pronunciaron que el arte del álbum había muerto. En ese momento, en el que el mp3 mostraba una increíble portabilidad y la carencia de los elementos que nos hacían soñar escuchando música, comprendimos totalmente su declaración.
La forma en que la música articulaba imágenes de forma tan íntima se había reducido dramáticamente, en menos de 15 años pasamos del gran formato de 31 centímetros por lado a un lienzo del tamaño de una servilleta a una imagen mínima del tamaño de un timbre postal.el LP y el mp3, del regreso de los discos de acetato, la forma en que los sonidos se encadenarán con más información con el formato Music DNA, sin embargo no he hablado mucho sobre el arte, parte crucial de la identidad de cualquier banda y que en favor del download parece perderse rápidamente, comprimiéndose en una mínima expresión que todavía le interesa a algunos.