
La clásica frase de Sexo, Drogas y Rock and Roll sin duda alguna no tendría ningún significado sin la existencia de las groupies, las vimos como la fuente de inspiración en Almost Famous, las musas modernas que en la década de los 60 iniciaron la persecución y asediaron, las vimos rodeando camerinos y las imaginamos como ese elemento femenino que ineludiblemente persigue algún tipo de relación (comúnmente sexual) con alguna celebridad.
Pero como aprendimos con Penny Lane, lo que diferencia a una groupie de una fanática, es su búsqueda por algo más que un simple autógrafo o una fotografía, desean llegar mucho más allá del hotel en el que se hospeda el grupo e incluso convertirse en parte de la gira, para así tener la oportunidad de conocer profundamente a su ídolo, donde podrá demostrar su fidelidad y que una “tonta canción” (parafraseando a otra band aid inmortalizada en la película de Cameron Crowe) puede hundirse profundamente en tu ser.
Pero como aprendimos con Penny Lane, lo que diferencia a una groupie de una fanática, es su búsqueda por algo más que un simple autógrafo o una fotografía, desean llegar mucho más allá del hotel en el que se hospeda el grupo e incluso convertirse en parte de la gira, para así tener la oportunidad de conocer profundamente a su ídolo, donde podrá demostrar su fidelidad y que una “tonta canción” (parafraseando a otra band aid inmortalizada en la película de Cameron Crowe) puede hundirse profundamente en tu ser.